El agua de la Región de Murcia está entre las más duras de España, y eso se paga en intercambiadores taponados, resistencias fundidas y calderas que duran la mitad. Tratar el agua no es un capricho estético: es lo que protege la instalación entera.
Aquí la cal no es una molestia menor. En buena parte de los municipios de la Región el agua supera holgadamente los 30 grados franceses, muy por encima de lo que cualquier fabricante de calderas considera aceptable para el circuito de agua caliente.
Esa dureza no se queda en la mampara de la ducha. Se deposita dentro del intercambiador de placas de la caldera, sobre la resistencia del termo, en el serpentín del calentador y en cada codo de la instalación. Cada milímetro de incrustación actúa como aislante: hay que quemar más gas para el mismo agua caliente.
Instalamos descalcificadores, equipos de tratamiento y filtros en toda la Región, y también hacemos la parte correctiva: desmontar y limpiar químicamente intercambiadores ya calcificados. En muchos avisos de reparación de calderas el diagnóstico final acaba siendo este.
¿Sabes qué dureza tiene el agua de tu casa? Trabajamos en toda la Región de Murcia, con precio cerrado antes de empezar. Pedir presupuesto gratis.
Si te suenan tres o más de estas señales, la cal ya está trabajando dentro de tus aparatos.
El síntoma estrella del intercambiador calcificado: la caldera calienta a golpes y en la ducha se nota el vaivén.
La resistencia está cubierta de cal. Consume igual, calienta menos y acaba fundiéndose.
Incrustación en tuberías, flexos y aireadores. Se nota primero en el punto más alejado.
Lo que ves fuera es la mitad de lo que hay dentro de la instalación.
Lavadora y lavavajillas con resistencias calcificadas y más consumo de detergente y suavizante.
Si ya has cambiado uno, el siguiente llegará igual mientras no se trate el agua de entrada.
La dureza mide el calcio y el magnesio disueltos. Se expresa en grados franceses (ºfH), donde cada grado equivale a 10 mg/l de carbonato cálcico.
Los fabricantes de calderas suelen limitar la dureza recomendada para el agua de llenado y de ACS a valores muy inferiores a los que salen del grifo aquí. Traducido: una caldera instalada sin tratamiento trabaja fuera de las condiciones para las que fue diseñada desde el primer día.
Medimos la dureza real en tu casa con un test rápido antes de recomendarte nada. No es lo mismo el agua de una pedanía de la huerta que la de un municipio del Noroeste o la de una urbanización de la costa con desalada mezclada.
Se venden como equivalentes y resuelven problemas distintos. Elegir mal es tirar el dinero.
Descalcificador de resinas: intercambia el calcio y el magnesio por sodio, así que elimina la dureza de verdad. Es lo único que protege completamente calderas, termos y electrodomésticos. Necesita sal y espacio, y regenera periódicamente.
Equipos antical (magnéticos, electrónicos o de polifosfatos): no quitan la cal, modifican cómo cristaliza para que se adhiera menos. Cuestan poco, ocupan nada y sirven como protección parcial de un aparato concreto, pero no dejan el agua blanda.
Filtros: retienen arenilla y partículas, muy útiles para proteger válvulas y grifería, pero no tienen ningún efecto sobre la dureza.
La recomendación honesta: si el objetivo es proteger una caldera en una zona de agua muy dura, el descalcificador de resinas es lo que funciona. Si solo quieres proteger un termo puntual y no hay sitio, un antical de calidad es mejor que nada.
El descalcificador se coloca en la entrada general de agua de la vivienda, después del contador y antes del reparto, con su bypass para poder aislarlo sin cortar el suministro.
Necesita tres cosas en ese punto: desagüe para el agua de regeneración, toma eléctrica y espacio suficiente para poder abrir y añadir sal. En pisos suele ir en la galería o bajo la encimera; en unifamiliares, en el cuarto de instalaciones o el garaje.
El mantenimiento es sencillo: reponer sal cuando baje del nivel, revisar la programación del ciclo de regeneración una vez al año y comprobar la dureza de salida. Cada cierto tiempo conviene desinfectar las resinas y verificar la válvula.
Un consejo que ahorra discusiones: no conviene dejar el agua a cero de dureza. Se regula para dejar una dureza residual de unos pocos grados, que evita agua excesivamente agresiva y mantiene mejor sabor.
Tratar el agua evita el problema futuro, pero no deshace la incrustación que ya está dentro de tus aparatos. Para eso está la parte correctiva.
En calderas, desmontamos el intercambiador de placas y lo tratamos con circulación de producto desincrustante hasta recuperar el paso. En muchos casos evita tener que comprar la pieza nueva, que es uno de los repuestos caros.
En termos, vaciado completo, retirada de sedimentos del fondo, limpieza de la resistencia y sustitución del ánodo de magnesio, tal y como se explica en termos eléctricos y acumuladores.
Y en el circuito de calefacción, cuando hay lodos y radiadores fríos por abajo, lavado químico completo con inhibidor final para que no vuelva a formarse.
Cada aparato y cada instalación son distintos, pero estas horquillas son reales para el mercado murciano. Confirmamos el precio antes de empezar.
Precios orientativos, IVA no incluido. El presupuesto final se cierra sin compromiso tras revisar el equipo.
Prestamos este servicio en toda la Región de Murcia. Entra en la página de tu municipio o en la de tu comarca:
Sí. La Región está entre las zonas de agua más dura de España, con valores que en muchos municipios superan los 30 grados franceses. Es la razón de que aquí los intercambiadores de placas y las resistencias de termo se cambien mucho más a menudo que en otras provincias.
Indirectamente, sí. Una caldera con el intercambiador limpio transfiere mejor el calor y consume menos, y un termo sin cal calienta en menos tiempo. A eso se suma menos detergente y menos averías de electrodomésticos.
Es apta, aunque aporta algo de sodio, por lo que en dietas bajas en sal se recomienda dejar un grifo sin tratar en la cocina o combinar con ósmosis para el consumo. Es la configuración que más solemos instalar.
Depende de la dureza y del consumo de agua de la casa. En una vivienda media murciana, se suele reponer un saco cada uno o dos meses. El equipo avisa o se comprueba visualmente el nivel.
Modifican la cristalización de la cal y pueden reducir la adherencia, pero no eliminan la dureza del agua. Como protección puntual de un aparato son una ayuda; como sustituto de un descalcificador en agua muy dura, no.
Se puede tratar únicamente la línea de entrada al aparato, y es una solución de compromiso cuando no hay sitio en la entrada general. Protege la caldera, pero deja sin tratar termo, grifería y electrodomésticos.
Trabajamos el conjunto completo: el aparato, el gas que lo alimenta, el agua que le entra y los emisores que reparte.
No enciende, pierde presión, marca error o se queda sin agua caliente: localizamos la avería y la reparamos.
› 02La revisión que exige el RITE cada dos años, con análisis de combustión y certificado firmado.
› 03Sustitución de equipos antiguos por calderas de condensación, con papeleo y puesta en marcha.
› 04Qué modelo te conviene, cuánto ahorra de verdad y qué hace falta en tu casa para instalarla.
› 05Butano, propano y gas natural: reparación, sustitución y cambio de aparatos inseguros por estancos.
› 06Termos que no calientan, gotean o saltan el diferencial: resistencia, ánodo o equipo nuevo.
› 07Calefacción, agua caliente y refrigeración con una sola máquina y sin instalación de gas.
› 08Radiadores fríos, circuitos con lodos, equilibrado y control por estancias sin obra.
› 09Obra nueva y reforma con sistemas de bajo espesor, y reparación de circuitos que ya no calientan.
› 10Alta de gas natural, certificado de instalador y la inspección obligatoria cada cinco años.
› 11Para el interior de la Región: limpieza anual, quemadores y calderas de biomasa con su silo.
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Cuéntanos qué necesitas y te respondemos enseguida.