La revisión no es una recomendación comercial: el RITE la exige cada dos años en las calderas individuales de gas de hasta 70 kW. La hacemos con analizador de combustión, dejamos el equipo ajustado y te entregamos el certificado firmado por técnico habilitado.
Un mantenimiento serio no consiste en abrir la tapa, soplar y cobrar. Consiste en medir: rendimiento de la combustión, monóxido en humos, presión de gas en el quemador, estanqueidad del circuito, estado del vaso de expansión y de los dispositivos de seguridad. Eso es lo que distingue una revisión de una visita de cortesía.
Hacemos el mantenimiento de calderas murales y de pie en toda la Región de Murcia, para particulares, comunidades y locales. Al terminar entregamos el certificado de mantenimiento con las mediciones tomadas, que es el documento que te va a pedir la aseguradora, el administrador de fincas o el comprador de la vivienda.
Aquí conviene aclarar una confusión frecuente: la revisión de la caldera y la inspección de la instalación de gas no son lo mismo. La primera es del aparato y toca cada dos años en calderas individuales; la segunda es de la instalación receptora, la promueve tu distribuidora y toca cada cinco. Lo explicamos en detalle en instalación de gas, boletín y revisión.
¿Te toca la revisión o te la reclama el seguro? Trabajamos en toda la Región de Murcia, con precio cerrado antes de empezar. Pedir presupuesto gratis.
Si llevas más de dos años sin que nadie abra el aparato, o notas alguna de estas cosas, la revisión deja de ser preventiva y pasa a ser urgente.
Si no puedes demostrar cuándo se revisó por última vez, para el seguro es como si nunca se hubiera hecho.
Una llama amarillenta o inestable en calderas con llama visible indica combustión mal ajustada o falta de aire.
Es la señal más común de vaso de expansión descargado. Se comprueba y se recarga durante el mantenimiento.
Aire o lodos en el circuito. El purgado y el equilibrado forman parte de una revisión completa.
Cualquier indicio en la salida de humos exige comprobación inmediata de la evacuación y del monóxido.
Revisar en septiembre u octubre, antes del primer frío, evita quedarse sin calefacción en plena ola de frío del Altiplano.
El contenido de una revisión está tasado por el reglamento, pero la diferencia entre unos y otros está en lo que se mide y en lo que se documenta. Esto es lo que hacemos en cada visita:
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios marca las frecuencias según la potencia del equipo. Para una vivienda normal, el caso habitual es el primero:
Que la revisión de dos años sea obligatoria no significa que la distribuidora te la vaya a reclamar por carta. La responsabilidad es del titular de la instalación, y quien sí la reclama, y de forma muy concreta, es la compañía de seguros cuando hay un siniestro relacionado con la caldera.
En una provincia fría la caldera trabaja de noviembre a marzo y descansa el resto del año. Aquí no funciona así: en la mayoría de viviendas de la costa y del valle del Segura la calefacción se enciende unas pocas semanas, pero el agua caliente sale de la misma caldera todos los días del año.
Eso cambia dos cosas. La primera, que el desgaste va por horas de funcionamiento del circuito de agua caliente y por incrustación de cal, no por el uso de calefacción. La segunda, que el mejor momento para revisar no es enero sino finales de septiembre: se comprueba el circuito de calefacción antes de que haga falta, cuando aún hay margen para pedir repuestos.
En el Altiplano y el Noroeste la cosa se invierte. En Yecla, Jumilla, Caravaca o Moratalla la calefacción se usa de verdad y muchos meses, y ahí el mantenimiento anual tiene sentido aunque la norma permita cada dos años.
Puedes contratar una revisión puntual cuando te toque, o dejarla programada para no tener que acordarte. Las dos opciones incluyen exactamente el mismo trabajo técnico y el mismo certificado.
El contrato anual añade tres cosas: aviso automático cuando vence, prioridad de agenda en los picos de octubre y noviembre, y precio cerrado de mano de obra si surge una avería entre revisiones. Para comunidades y locales con equipos de más de 70 kW el contrato no es opcional, es lo que exige el reglamento.
Si tienes varias viviendas en alquiler en la costa (Mazarrón, La Manga, San Pedro) el contrato conjunto simplifica bastante: agrupamos las revisiones en una misma ruta y se abarata el desplazamiento.
Cada aparato y cada instalación son distintos, pero estas horquillas son reales para el mercado murciano. Confirmamos el precio antes de empezar.
Precios orientativos, IVA no incluido. El presupuesto final se cierra sin compromiso tras revisar el equipo.
Prestamos este servicio en toda la Región de Murcia. Entra en la página de tu municipio o en la de tu comarca:
Sí. El RITE establece una revisión cada dos años para calderas individuales de gas de hasta 70 kW, y la responsabilidad recae en el titular de la instalación. No hay una inspección que llame a tu puerta, pero sí consecuencias si ocurre un siniestro y no puedes acreditarla.
No. La inspección periódica de gas revisa la instalación receptora completa (tubería, llaves, contador, ventilación) y la promueve la distribuidora cada cinco años. La revisión de la caldera es del aparato, la haces tú con la empresa que quieras y toca cada dos años.
Legalmente el titular queda en falta, pero el problema real aparece con el seguro: ante un daño por agua, un incendio o una intoxicación relacionados con la caldera, la aseguradora pide el último certificado de mantenimiento y puede reducir o rechazar la indemnización si no existe.
Entre 45 y 75 minutos en una caldera mural doméstica, algo más si hay que desmontar el cuerpo de calor para limpiarlo o si la instalación tiene lodos y hay que purgar radiadores.
Sí, es de los casos más habituales en Mazarrón, Águilas, San Javier o Los Alcázares. Acordamos el acceso con el inquilino o con quien lleve la gestión y te enviamos el certificado por correo.
La revisión incluye purgado y comprobación del circuito. La limpieza química a fondo, cuando hay lodos acumulados y radiadores que no calientan por abajo, es un trabajo aparte que presupuestamos si al revisar vemos que hace falta.
Trabajamos el conjunto completo: el aparato, el gas que lo alimenta, el agua que le entra y los emisores que reparte.
No enciende, pierde presión, marca error o se queda sin agua caliente: localizamos la avería y la reparamos.
› 02Sustitución de equipos antiguos por calderas de condensación, con papeleo y puesta en marcha.
› 03Qué modelo te conviene, cuánto ahorra de verdad y qué hace falta en tu casa para instalarla.
› 04Butano, propano y gas natural: reparación, sustitución y cambio de aparatos inseguros por estancos.
› 05Termos que no calientan, gotean o saltan el diferencial: resistencia, ánodo o equipo nuevo.
› 06Calefacción, agua caliente y refrigeración con una sola máquina y sin instalación de gas.
› 07Radiadores fríos, circuitos con lodos, equilibrado y control por estancias sin obra.
› 08Obra nueva y reforma con sistemas de bajo espesor, y reparación de circuitos que ya no calientan.
› 09Alta de gas natural, certificado de instalador y la inspección obligatoria cada cinco años.
› 10Para el interior de la Región: limpieza anual, quemadores y calderas de biomasa con su silo.
› 11El agua de Murcia se come las calderas: tratamiento del agua y limpieza de intercambiadores.
›Te decimos qué día podemos pasar, cuánto cuesta y qué te vamos a entregar. Sin cuotas escondidas ni servicios añadidos que no has pedido.
Cuéntanos qué necesitas y te respondemos enseguida.